Los tiempos han cambiado y de aquella serie de los noventas: “Sabrina, la bruja adolescente”, sólo le queda el apellido. Las divertidas historias de la joven Spellman, se han convertido en terroríficos episodios que juegan con la mente de los telespectadores en la nueva adaptación que lanzó Netflix el 26 de octubre de 2018: “Las escalofriantes aventuras de Sabrina”.  Aunque el verdadero susto, se lo lleva la plataforma de streaming; a menos de un mes del lanzamiento, un templo satánico demanda a Netflix, por el plagio de la imagen de su estatua de ‘Baphomet’ para referirse a satanás en la serie.

En “Las escalofriantes aventuras de Sabrina”, representan a la deidad del mal con una cabeza de cabra, alas y dos niños a los costados que lo miran asombrados, sin embargo, la organización alega que es una copia casi exacta de la estatua “Baphomet with Children” inaugurada en la ciudad de Arkansas, Estados Unidos en el año 2013. Motivo por el que no han vacilado en sembrar el pánico en Sillicon Balley. Lucian Graves, miembro de la congregación subió a Twitter la comparación de las dos imágenes por si a alguien le queda la duda.

En la demanda a Netflix que también incluye a Warner Brothers, por poseer los derechos del comic original, el templo satánico exige una compensación de entre 50 y 150 millones de dólares, una parte proporcional de la estatua cuyo costo aproximado hace cinco años fue de aproximadamente 100 millones.  El monumento, se creó en protesta a una estatua en Oklahoma que exhibía los ‘Diez Mandamientos’, exigiendo la igualdad religiosa.

Con esta demanda presentada el jueves 8 de noviembre de 2018 en Nueva York, los miembros del templo, consideran que se compensa la “infracción de derechos de autor, designación falsa de la descripción original de marca registrada, y de la reputación de agravio a empresas, según la Ley de Negocios de Nueva York”, según se lee en la documentación de carácter legal.

Hasta el momento, ni los ejecutivos de Netflix ni los de Warner Bros., se han pronunciado al respecto. Pero seguramente, aprovecharán esta demanda para convertirla en publicidad gratuita para la serie. Aunque eso sí, debemos advertirles que las escalofriantes aventuras de la adolescente de 16 años, mitad bruja, mitad humana, es sólo para los más valientes. Bastará ver un episodio de la serie a media noche y en obscuridad, para que no puedas dormir del miedo en una semana.