Tal como se preveía, las horas previas a la primera noche del Festival de Viña del Mar estuvieron marcadas por graves incidentes, incluidos enfrentamientos de encapuchados con Carabineros, en los alrededores de la Quinta Vergara.

Durante la tarde los disturbios se focalizaron en la Plaza Vergara y en el frontis del Hotel O’Higgins, donde la gran mayoría de los huéspedes corresponde a personas ligadas el certamen. Allí se registraron pedradas contra el hotel y quemas de vehículos que estaban estacionados en el exterior: al menos siete resultaron destruidos.

También hubo intentos de ingreso al hotel, donde trabajadores evitaron, usando extintores, que los antisociales entraran al lobby.

También en el centro de la Ciudad Jardín se registraron saqueos a locales y una tienda Corona en calle Valparaíso. Fueron cerca de 18 establecimientos en total que sufrieron saqueos y daños en la comuna, según el balance, y Carabineros aseguró que horas después logró recuperar especies, entre ellas equipos electrónicos.

Mientras ocurrían los disturbios, en la Quinta Vergara los asistentes a la primera noche, que tenía a Ricky Martin como plato fuerte, ingresaban sin mayores problemas.

La Intendencia de Valparaíso había dispuesto estrictas medidas de seguridad, con dos anillos externos y mayor personal policial. Eso además de impedimentos para los propios asistentes de ingresar ciertos elementos.